Luces y sombras en la primera vuelta del Real Valladolid

El Real Valladolid cerró la primera vuelta el domingo pasado en Pamplona, y lo hizo con derrota.

Con este resultado, el conjunto de Luis César Sampedro termina los primeros 21 partidos en tierra de nadie, en una 10ª posición que denota lo ocurrido en los terrenos de juego. A 5 puntos de los playoffs (distancia remontable), a 10 del ascenso directo y 8 por encima del descenso.

La temporada venía precedida de una pretemporada muy positiva. 10 encuentros jugados y sólo una derrota por 1-0 frente al Oviedo. Partidos complicados ante rivales de la misma categoría como el Rayo, o equipos de primera como el Leganés. Ningún conjunto pudo doblegar a los blanquivioletas en los 9 primeros encuentros, y eso que se enfrentaron a todo un equipo Champions League como el Besiktas (quien por cierto, se encuentra en 1/8 de final del máximo torneo europeo por clubes) gracias a su primer puesto en la fase de grupos.

Tras el buen papel demostrados por los pucelanos en la previa a la larga temporada de segunda división, con unos mimbres que parecía que se iban a convertir en el buque insignia. El primero, que iba a ser un equipo de canteranos. Luis César se llevó a las concentraciones a una gran cantidad de jugadores jóvenes. Destacaron nombres como el de Samames y Miguel con golazos y buen juego. Pero no fueron los únicos. La irrupción de Calero en el centro de la zaga, parecía que iba a hacer olvidar la marcha de Álex Pérez. Mayoral, que se perdió la pretemporada por lesión, iba a contar con muchos minutos durante el año y Anuar iba a tener el sitio que merecía en el equipo, al igual que Ángel e Ibán Salvador.

A parte de los canteranos, el juego de Luis César se mostraba tremendamente vistoso, gusto por sacar la pelota jugada y toques rápidos para mover el balón por todo el terreno de juego. Este sistema, que recordaba, en ocasiones, al de Djukic, sirvió para divertir al aficionado, además de dar resultados. Los seguidores pucelanos esperaban con ganas el inicio de liga, especialmente, con el ilusionante fichaje de Cotán para el centro del campo.

Llegó un jarro de agua fría en el primer partido de la Liga 1|2|3, que medía a los vallisoletanos con el filial del Barça. Dos goles idénticos (extremo que llega hasta la línea de fondo y la pone atrás para que el delantero la empuje) dejaron un 0-2 y un pobre juego en Zorrilla. Tras el descanso, se vio a otro Pucela. Se vio que este año sí se tenían laterales, las subidas de Nacho y Antoñito fueron constantes y la remontada se quedó muy cerca. Lo peor del partido no fue el resultado, sino que el Barcelona aprovechara su visita para llevarse a José Arnáiz

Tras esto el Valladolid no se vino abajo y encadenó muy buenos partidos con la victoria en Sevilla (única fuera de casa), y en casa frente a Tenerife y Granada, dos de los favoritos al ascenso. Este comienzo de temporada sirvió para ver los mejores momentos futbolísticos del año. Jugadores muy destacados como Jaime Mata, Hervías, Luismi, Nacho y Antoñito hacían soñar a los aficionados con una gran temporada y contradecían a Paco Herrera en los casos del punta y el centrocampista.

El público se divertía en Zorrilla y, a pesar de encajar muchos goles, el Valladolid marcaba más para ganar los partidos, así se convirtió en el equipo más goleador de la liga, Mata en el pichichi, pero también se convertía en uno de los más goleados.

Dos enfrentamientos casi consecutivos en el Reino de León supusieron un punto de inflexión en la temporada. Tras un partidazo en el derbi en donde se remontó un 2-1, se puso el partido 2-4 y terminó con empate a 4, el Valladolid caminaba por la línea del ascenso directo y la tercera posición. La segunda ronda de la copa volvió a juntar a los dos equipos de moda junto al Numancia (los tres castellano y leoneses de la categoría. En ese partido, el Pucela, con los suplentes y de la mano de un inédito en temporada Sulayman, derrotó por un 0-4 a la Cultural Leonesa. Fue un punto de inflexión que dejó a los leoneses en 15 partidos sin ganar y a los pucelanos, tras dos jornadas, otras 8 sin vencer.

En los últimos encuentros ha habido cal y arena, victorias en casa ante Oviedo, Lorca y Zaragoza y derrota tras derrota lejos de Zorrilla. El equipo sin alma y la afición completamente desencantada que ve como se pueden quedar sin objetivos. Queda toda la segunda vuelta y todo puede pasar aún.

Veamos ahora el rendimiento del equipo.

En la portería no ha habido debate, desde su llegada, Masip se ha hecho con el puesto de titular. Sus paradas han salvado puntos y ha frenado a muchos rivales a pesar de la desastrosa defensa. Por su parte, Becerra, sólo ha jugado en Copa del Rey y no ha estado afortunado aunque sólo ha recibido 3 goles en 4 partidos.

En el lateral derecho tampoco ha habido dudas. Antoñito se hizo con el puesto desde el minuto 1 y sólo las molestias y las amonestaciones le han quitado protagonismo. Por su parte Moyano, no tenía minutos (salvo en Copa), cumplía sin florituras. El lamentable estado de Ángel y Nacho en los últimos encuentros le ha dado la titularidad en la banda izquierda.

El lateral izquierdo ha sido una posición llena de controversia. Nacho empezó como un misil. Sus subidas eran constantes, sin embargo, le costaba mucho llegar en defensa. Ángel lo sustituyó a mediados de la primera vuelta con una ligera mejora en ataque y en defensa. Injustamente señalado por la afición, Luis César apostó por Moyano a pierna cambiada para los últimos partidos de 2017.

En el centro de la zaga ha habido bastantes cambios y Luis César aún no ha podido dar con la tecla. Debido al juego ofensivo del Pucela, los centrales han estado muy mal protegidos y han tenido que jugar muchos 1 contra 1. Empezaron la temporada Guitián y Deivid. La seriedad de los dos pronto se vio superada con las subidas constantes de los laterales. Kiko Olivas sustituía a Guitián pero no se observaban mejorías. Las buenas actuaciones de Calero en Copa obligaron a Sampedro a introducirlo en el once. Tras dos malos partidos volvía al banquillo. La dupla Olivas – Deivid es la que más se ha repetido en este 2017.

El centro del campo ha sido uno de los principales valedores del gran comienzo de temporada. Luismi, en plan estelar y contradiciendo a Paco Herrera, se marcó unos meses de agosto, septiembre y octubre sensacionales. En noviembre y diciembre se le vio gris, al nivel del resto del equipo. Fijo en el once, la posición a su lado ha ido rotando. Borja, su principal compañero, ha sido el ancla que ha mantenido al equipo. En su tercera venida al Pucela, el mediocentro batallador ha vuelto a ganar al público con su entrega. Cotán, que llegaba como estrella a este Real Valladolid, no ha brillado. Ha estado en segundo plano y sólo tuvo su momento en el partido de ida de la eliminatoria de Copa del Rey frente al Leganés. Por su parte, el canterano Anuar, estuvo esperando su oportunidad, que sólo llegó con las bajas de los titulares, cumplió y demostró que podía ser fundamental en este Real Valladolid. Por último Sulayman. Llegó cedido a Pucela y, tras cuajar una magnífica pretemporada en donde dejó su calidad y potencia, se vio abocado a la grada partido tras partido. Tras brillar en Copa, no ha tenido su oportunidad en liga, y podría ser el músculo que le hace falta al equipo para mantener unido el ataque con la defensa.

La línea de 3/4 es la que más ha cambiado durante la temporada. Hervías comenzó de 10 la temporada con sus incursiones por la banda derecha. Los rivales sólo podían frenarlo con faltas. Misteriosamente desapareció del 11 titular y volvió casi al final de año por el flanco izquierdo, totalmente desaprovechado. Por la izquierda aparecía Óscar Plano, ha dado muestras de calidad, aunque ha transcurrido de forma irregular con el paso de los partidos, combinando partidazos con encuentros muy flojo. Sus sustitutos han sido el griego Gianniotas, que, cuando sale en las segundas partes es letal por ambas bandas, le da un empuje pocas veces visto. A partir de octubre surgió la figura de Toni, que dejó con la boca abierta a muchos aficionados. Por último Mayoral, que no ha tenido casi oportunidades; en la vuelta del partido de Copa frente al Leganés fue el mejor.

En el puesto de media punta, Ibán Salvador comenzó con muchos galones la temporada, con goles y entrega. Aunque con carencias a la hora de presionar. Michel Herrero le ha dado mucho toque y tranquilidad cuando ha jugado, tanto de titular como desde el banquillo. Por último, Sergio Marcos, el jugador con más toque del equipo, sólo ha jugado en Copa y se acaba de marchar al gran rival, a la Cultural Leonesa.

En la delantera hemos visto al mejor jugador del equipo en la primera vuelta. Un extremo el año pasado que se ha convertido en un “killer” sus 18 goles lo convierten el pichichi del fútbol profesional en España. Lo ha dado todo sobre el campo, ha puesto calidad y mucha entrega; su compromiso con el club ha sido total. Por otro lado hemos tenido a la cruz en ataque, al joven Villalibre que llegaba cedido del Athletic Club de Bilbao. Tras un partidazo en Copa en Huesca, se desinfló completamente, su aportación al equipo ha sido completamente anecdótica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s